viernes, 6 de julio de 2018

REHUYENDO LOS ESPEJOS


Ha tiempo que no me miro como antaño en el espejo,
Por no mirarme a los ojos, no para no verme viejo.
Nada me importan las canas, las arrugas y el aspecto
Cansado, triste y sombrío, ni la ausencia de sonrisas
En mis labios ya resecos, ni las huellas del insomnio,
Ni la losa del cansancio que me va encorvando el cuerpo.
Es sólo que sostenerme la mirada me da miedo,
Porque los ojos no mienten, y yo a mí mismo me miento
Cuando me repito a diario, pese a saber que no es cierto:
Parezco muerto por fuera, pero estoy vivo por dentro.  


lunes, 4 de junio de 2018

Hoy mi mano siniestra cobra vida,
sustituye a su diestra y habilidosa hermana.
Ella, la marginada en mi remota infancia,
cuando, a palos, me prohibieron usarla,
vuelve a empuñar la pluma torpemente,
y busca en el teclado las letras,
empeñada en ser útil,
en reaprender aquello que antaño practicaba.

Me pregunto qué siente cuando fluyen por ella
los versos al papel o a la pantalla.
¿Se alegra o se entristece? ¿Siente o no siente nada?
Sólo sé que se esfuerza, humilde y abnegada;
que insegura y nerviosa obedece y se cansa.
Y, pese a todo, atiende solícita a su hermana.  


viernes, 1 de junio de 2018

TORMENTA

La tarde se ha vestido de noche, de repente
por el cristal resbalan lentejuelas de lluvia
y en la estancia hay azules bostezos de tormenta.

Se entretienen los dioses jugando en las alturas,
con sus roncos bramidos ahuyentan mis fantasmas;
voces que me recuerdan los miedos de mi infancia.

Sobre la mesa un libro aguarda a ser leído.
En la penumbra laten con desgana, aburridos,
una máquina vieja y un viejo corazón.

En esta hora se juntan los muertos con los vivos,
lo cierto y lo fingido, la alegría y el dolor.

Acuden los recuerdos como aves a sus nidos,
Y tras tantas montañas, en la mar que imagino,
en un lecho dorado se habrá acostado el sol. 


martes, 29 de mayo de 2018

Llego poco a las cosas
y a las personas menos,
porque cuando las busco
las perdí y ya no están.

Qué voy reprocharles
si peco de lo mismo,
si me muevo incansable
por paisajes y afectos,
como si levitara,
sin dejar huella alguna.

Somos aves de paso,
pero algunos siquiera
logran construirse un nido
donde poder quedarse o regresar a él.

Otros sólo tenemos la esperanza
de conseguir un día
un hueco acogedor entre las ruinas
antes de que el invierno nos sorprenda,
para morirnos solos y a cubierto
de miradas curiosas, compasivas.

Son tan largas las noches
e insufribles los días,
que uno acaba agotado
y con las alas rotas.

Y aún hay optimistas
que a esto lo llaman vida.
Pocos, por no engañarnos,
lo llamamos derrota.


sábado, 31 de marzo de 2018

MIS RECUERDOS

No sepulto recuerdos, les doy vida.
A la luz del presente los restauro
Porque son mis raíces,
Y todo lo que soy y lo que tengo
Está basado en ellos:
Me sostienen la pena y la esperanza.
Unos tan dulces, y otros… ¡tan amargos!
Semejantes a pétalos y a espadas.
¡Mis recuerdos soy yo!
Me enterrarán con ellos
Una fría mañana de febrero.
En esta tierra, que el amor hizo mía,
Nos pudriremos juntos.
Y después… no habrá nada. 

SIN LÁGRIMAS

Ya ni siquiera lágrimas
Para licuar las penas,
Para aliviar el alma.
El dolor sin sorpresa,
Se asume, se transforma
En cruz que ya no pesa;
Herida siempre abierta,
Pero que apenas sangra.
Triste que los recuerdos
Acaben siendo escarcha;
Malo cuando el silencio
No es paz sino mordaza.
El olvido no cura,
Y el corazón no quiere
ocultarse en la nada.

jueves, 2 de noviembre de 2017

VUELTA A EMPEZAR

Igual que tras la noche llega el día,
y el sol teje con luces la mañana,
la tristeza es preludio de alegría,
y el desamor, a modo de ventana,
nos muestra el sentimiento que porfía
por germinar en el jardín del alma.
Esto que hoy sueño lo soñaron otros,
Y qué más da si acabaremos todos
Reducidos a polvo y a ceniza.
Ya en la pradera corretean los potros
Que me sustituirán cuando me aparte
De la incierta carrera de la vida.