domingo, 28 de julio de 2013

LA MAGIA DEL HADA











Aunque parezca rayo de luna en la espesura,
Aliento de mil rosas, dorado polen, dulce miel y néctar,
Música de violines, terciopelo de hojas, agua de lluvia,
Plumas de ruiseñor, alas de mariposas, primaveras
Que guardan los gigantes, cual tesoros,
tras sus blancas cortezas,
Es mucho más que todo eso, 
es la magia del Hada que regresa.


sábado, 27 de julio de 2013

Haiku 20








Para Paulina Soledad Jaramillo Valdivieso

La colibrí mira la flor que sueña,

entre leves suspiros lánguidos, fragantes.

Tras las nubes la luna las contempla.
 

jueves, 18 de julio de 2013

AQUELLA NOCHE












Se me rompió la brújula una tarde
De la que apenas si recuerdo,
A alguien que se reía hablando por teléfono,
Y un crepúsculo largo, desolado, sangriento.

En pocas horas se me vació el alma.
Después la luna me salió al encuentro,
Y recorrimos juntos los lugares,
Donde ya agonizaban los recuerdos.

No he vivido una noche como aquella,
Ni he sentido un dolor así en el pecho.
Mientras, mi fe rodaba hecha pedazos,
Y no me reflejaban los espejos.

Se me helaba la copa entre las manos,
Litros de alcohol mezclado con silencio.
No he vuelto a despertar desde aquel día,
Para seguir soñando el mismo sueño.


lunes, 15 de julio de 2013

SI NO SUPIERA LO QUE SÉ











Si no supiera lo que sé,
Si no ignorara lo que ignoro,
Si aún me quedará algo de fe,
Y un poco de valor cuando te añoro.
Si te pudiera ver como te ven
Los que me recomiendan el olvido.
Me bajaría ahora mismo de este tren,
Maldiciendo el haberte conocido.


sábado, 13 de julio de 2013

PARA SOLEDAD












Soledad era el nombre de mi madre.
Quienes lean esto saben, al pensar en la suya,
Lo que dirían los versos que no voy a escribir.
Estos poemas se escriben sin palabras.
Con su lenguaje universal, las almas,
Memorizan… recuerdan.



miércoles, 3 de julio de 2013

LOS QUE TACHÉ EN MI AGENDA












De mi agenda he ido tachando nombres.
Algunos, con el tiempo, vuelven a aparecer.
Se transparentan a través de la tinta
Con la que, en vano, traté de borrarlos.
Estoy harto de ellos. De que se parapeten
Tras muros de nostalgia y números baldíos.
Están, pero no son ni serán nunca lo que fueron ayer.
Y sin embargo, acuden día tras día a mi memoria,
Se pasean por mis sueños, me laceran el alma.
Por más que una y mil veces los condene al olvido,
Mi corazón apela la sentencia y los salva.
Son cucos que no saben construir sus propios nidos,
Y abandonan en otros sus exiguas nidadas.
Que sepan que estoy harto de no poder pagarles
Con la misma moneda con la que me pagaron,
Y de seguir sintiendo (aunque me pese)
Lo que por mí no sienten ni sintieron.